1. Elige tu molienda
Selecciona el formato que mejor se adapte a tu cafetera:
- Grano: ideal si dispones de molinillo y prefieres moler el café justo antes de prepararlo.
- Molido Medio (Moka / Filtro): para cafeteras moka y métodos de filtrado manual.
- Molido Fino (Espresso): para cafeteras espresso compatibles con esta molienda.
2. Utiliza agua de calidad
Recomendamos agua mineral de mineralización débil, preferiblemente con un TDS inferior a 150 ppm. Para métodos de filtro, comienza con una temperatura aproximada de 92–96 °C.
3. Encuentra tu receta para filtro
Como punto de partida, utiliza 15 g de café por cada 250 ml de agua. Realiza una preinfusión con aproximadamente 45 g de agua durante 30–45 segundos y continúa vertiendo lentamente hasta completar la preparación.
Para moka o espresso, utiliza la dosis y el procedimiento adecuados para tu cafetera.
4. Descubre los tres perfiles
Te proponemos comenzar por San Martín Orgánico, continuar con La Cocha Orgánico y terminar con Furla Orgánico.
- San Martín: descubre su dulzor y sus notas de miel, chocolate y ciruela amarilla.
- La Cocha: aprecia el equilibrio entre el caramelo, los frutos secos y la fruta de hueso.
- Furla: explora sus aromas florales y sus matices de albaricoque, jazmín y pomelo.
5. Compara y experimenta
Si preparas los tres cafés con el mismo método, intenta mantener una receta similar durante la primera degustación. Así podrás identificar mejor las diferencias entre los orígenes.
Después, ajusta la receta a tu gusto para descubrir nuevas expresiones de cada café.
6. Conserva correctamente el café
Mantén cada café en su envase original, bien cerrado y protegido de la luz, el calor y la humedad. Si eliges café en grano, muele únicamente la cantidad que necesites para cada preparación.